El Capitán del Buque: sus funciones técnicas

Por: Dr. Pedro Manuel Olveira

RESUMEN


Con el desarrollo de los medios de comunicación durante el siglo pasado, la amplísima autoridad del capitán de un buque –cuyas órdenes simplemente no se discutían-, ha sufrido una merma en sus potestades y funciones. Las prácticas marítimas, leyes y dichos populares, tildaban al capitán -antes del desarrollo de las telecomunicaciones- como el “Master after God”, para indicar que era “el Señor (a bordo) después de Dios”. Ello en virtud de que la lejanía y la imposibilidad de comunicarse eran características típicas de la aventura marítima, a la que debían necesariamente sumarse el orden y la obediencia, que habían de mantenerse a cualquier precio.

Hoy en día, las facultades del capitán están mayoritariamente sujetas a normas nacionales que, en su mayoría, derivan de normas internacionales que se encuentran contenidas en Convenios de la Organización Marítima Internacional (OMI). En este artículo, analizaremos brevemente las funciones técnicas del capitán a la luz del Convenio Internacional sobre Normas de Formación, Titulación y Guardia para la Gente de Mar (STCW, 1978), y la legislación venezolana.

ABSTRACT (Resumen en inglés)


With the development of the media during the last century, the complete authority of the captain of a ship – whose orders were simply not discussed – has suffered a decline in its powers and functions. The maritime practices, laws and popular sayings, branded the captain – before the development of telecommunications – as the «Master after God», to indicate that he was «the Lord (on board) after God». This was due to the fact that distance and inability to communicate were typical characteristics of the maritime adventure, to which must necessarily be added order and obedience, which had to be maintained at any price.

Nowadays, the powers of the captain are mostly subject to national rules, most of which derive from international rules contained in the International Maritime Organization (IMO) Conventions. In this article, we will briefly analyze the technical functions of the captain in light of the International Convention on Standards of Training, Certification and Watchkeeping for Seaferers (STCW, 1978) and Venezuelan law.

1. Introducción

El capitán es el jefe del buque. Hablar del capitán, requiere reconocer al buque como una comunidad jurídica constituida por una colonia flotante que está bajo la regulación de normas de derecho público y privado, cuya jefatura la ejerce plenamente el capitán. Por lo tanto, y aunque esta figura ha merecido una especial atención en el ámbito del derecho marítimo, no existe –tal y como lo señala Gabaldón- un concepto jurídico internacional que posea validez general. Así vemos, cómo el Convenio STCW/78, se limitó a establecer en la Regla I/1.1.3 del Anexo, que el capitán es la persona que ejerce el mando a bordo de un buque.

El capitán es el encargado de la dirección y gobierno del buque, el eje de la expedición o explotación marítima -como lo afirma Romero Basaldúa, citando a Malvagni-, en torno a la que se generan derechos y obligaciones -de matices muy particulares- que con el paso del tiempo han venido cambiando.

De hecho, puede decirse que en la antigüedad el capitán era confundido con el propietario de la nave –que ejercía sus funciones por sí y para sí-, pero hoy en día sus funciones las cumple como representante del armador y de los cargadores. Siendo ésta, -tal y como lo señala Álvarez Ledo- la más relevante de las funciones mercantiles del capitán, que le es atribuida por el artículo 18 de la Ley de Comercio Marítimo. El ejercicio de esta representación –conferida por disposición expresa de la ley- no requiere del cumplimiento previo de formalidad alguna, salvo la inscripción del capitán en el rol de tripulantes.

Hoy en día –gracias a los avances tecnológicos- el capitán se encuentra en constante comunicación con el armador del buque, por lo que la mayor parte de las funciones que cumple –no estoy diciendo que sean todas, pero sí una gran parte- están más referidas a funciones técnico-náuticas, quedando así las funciones comerciales más en manos del propio armador o de los agentes navieros.

Por eso, pretendemos ofrecer nociones fundamentales y algunas piezas clave sobre las funciones técnicas del capitán y los requisitos mínimos para obtener este título contenidos en el Convenio Internacional sobre Normas de Formación, Titulación y Guardia para la Gente de Mar (STCW, 1978) y la legislación venezolana, cumpliendo un objetivo preferentemente didáctico, dentro de las proporciones y extensión que puedan resultar más adecuadas, dando razón de la armonía en su conjunto. Con todo, se recogen a pie de página algunas notas, además de referencias bibliográficas, que dan noticia de trabajos que pueden interesar al lector deseoso de profundizar en la materia.

2. Concepto del Capitán

En Venezuela, la Ley de Comercio Marítimo define al capitán -en su artículo 18- como el representante del propietario o armador del buque, además de representar a los cargadores a efectos de la conservación de la carga y el resultado de la expedición. Asimismo, el artículo 37 de esta Ley –que contiene la definición del armador- reconoce al capitán como el sujeto que tiene a su cargo la dirección y el gobierno del buque.

Por su parte, la Ley de Marinas y Actividades Conexas, lo define –en su artículo 51- como la máxima autoridad a bordo, bajo la cual toda persona en el buque estará a su mando. También ha dispuesto esta norma, que en aguas extranjeras y en alta mar, el capitán será considerado delegado de la Autoridad Pública y responsable de la conservación del orden y la seguridad del buque, así como de otros buques y medios aéreos que se encuentren embarcados, incluyendo la operación de estos. Igualmente será responsable de la seguridad y preservación de pasajeros, tripulantes y la carga.

A continuación, analizaremos brevemente las funciones técnicas del capitán, a la luz del Convenio Internacional sobre Normas de Formación, Titulación y Guardia para la Gente de Mar (STCW, 1978), y la legislación venezolana.

3. Funciones Técnicas del Capitán

No cabe duda, a tenor de lo señalado en artículos a los que hemos hecho referencia supra, que al capitán le corresponde el mando de la dotación y la dirección del buque al puerto de destino, atribuyéndosele distintas funciones técnicas que lo facultan como director técnico de la navegación, y que debe ejercer para que el viaje llegue a buen término.

La calificaciones técnicas que debe ostentar el capitán, han sido reguladas en el Convenio Internacional sobre Normas de Formación, Titulación y Guardia para la Gente de Mar, 1978 (STCW, 1978), que fue ratificado por Venezuela mediante Ley Aprobatoria publicada en la Gaceta Oficial Extraordinaria Nº 3.878 de fecha 15 de agosto de 1986.

Para mantener la seguridad de la navegación y la limpieza de nuestros océanos, se requiere que toda la gente de mar –a nivel global- satisfaga altas normas de competencia y profesionalidad en las funciones que desempeña a bordo. Por eso, el Convenio STCW estableció dichas normas, regulando la expedición de los títulos y controlando las organizaciones de las guardias. De hecho, el Convenio contiene orientación para el personal encargado de la guardia sobre cómo realizar una guardia segura en todo momento, ya sea en el mar o en el puerto. Las directrices completas se encuentran en la Sección A-VIII/2 del Convenio. El capitán, el jefe de máquinas y todo el personal encargado de realizar las guardias (navegación, propulsión y radio) están obligados a desempeñar sus funciones de acuerdo con esas orientaciones y directrices.

Sus disposiciones no sólo se aplican a la gente de mar, sino también a los armadores de buques, los centros de formación y las administraciones marítimas nacionales. Como se ha dicho, se quiere así garantizar que la gente de mar enrolada en los buques tenga la competencia y la aptitud debidas para desempeñar sus funciones.

3.1 Funciones Técnicas

Siendo el responsable del buque, el capitán tiene la obligación de asumir la responsabilidad de su segura administración y navegación. Esto implica que, antes y durante el viaje, estará obligado de cuidar del buen estado de navegabilidad del buque, debiendo cerciorarse del cumplimiento de todos los requisitos exigidos por las normas y por la buena práctica marítima en lo relativo a seguridad, manejo apropiado y adecuación del equipo y pertrechos. Es más, siempre que considere que es necesaria la realización de una inspección, está autorizado y obligado para requerirla.

Adicionalmente, debe observar las normas para la prevención de abordajes en el mar y la aplicación de otras medidas de seguridad exigidas por la legislación vigente, por la buena práctica marinera y por las especiales circunstancias; estando obligado a garantizar que se tomen las disposiciones adecuadas para mantener una guardia de navegación segura, especialmente para evitar que puedan sufrir un abordaje o una varada, siendo responsables durante los períodos de guardia, los oficiales encargados bajo la autoridad general del capitán.

De allí, que el capitán sea el responsable directo de velar por el cumplimiento de todos los principios y organizaciones de las guardias, en todo momento y bajo cualquier circunstancia. Si eventualmente, llegase a ocurrir un abordaje, el capitán debe prestar auxilio al otro buque, a menos que la prestación de tal auxilio pusiera en peligro su buque, tripulación y pasajeros.

Para garantizar las medidas adecuadas que mantengan en todo momento una navegación segura, se requiere que el capitán cuente con el compromiso y la cooperación de todo el equipo, tanto a bordo como en tierra. Por este motivo, consideramos que es muy relevante que el capitán posea también las condiciones de moralidad y cualidades humanas -además de las técnicas o náuticas-, necesarias para dirigir a su tripulación y que ésta deposite en Él todo su respeto y confianza.

Evidentemente, el capitán de todo buque deberá estar capacitado desde el punto de vista técnico y humano para dirigir la navegación, garantizando la seguridad de la vida humana, de los bienes en el mar y del medio marino.

Otro deber del capitán, -que como lo apunta Gabaldón, puede señalarse como otra de sus obligaciones técnico-náuticas- es el de llevar adecuadamente el Diario de Navegación. Allí, deberá anotar -diaria y detalladamente- toda circunstancia referida a: (i) el buque, tales como, aparejos, pertrechos, averías en casco o máquina; (ii) a la carga, como desperfectos y averías; (iii) a la navegación, como meteorología, velocidad, rumbo, fuerza de las máquinas, entre otras; y (iv) a los hechos y actos sucedidos a bordo con trascendencia jurídica, como por ejemplo, avería gruesa, arribadas, acuerdos con oficiales, tripulación y pasajeros, actos notariales, de estado civil o relativos al orden público, entre otros.

Si el buque se viera amenazado de naufragio o destrucción, el capitán estaría obligado a adoptar todas las medidas posibles para el salvamento de los pasajeros, su tripulación y, si es posible, del Diario de Navegación y del resto de la documentación del buque.

Dentro del marco de las funciones técnicas del capitán, también se encuentra la obligación de redacción y presentación de las protestas de mar, en caso de que -por temporal o cualquier otro hecho de fuerza mayor- pudiese considerar que el buque o la carga hayan sufrido algún tipo de avería.

Dicho todo lo anterior, se evidencia que en el ejercicio de sus funciones técnicas, el capitán deberá desempeñarse -en todo momento- con la pericia de un marino idóneo, prudente y competente. Por eso, la formación profesional del capitán y su capacidades, están revestidas de una ingente importancia que no podemos dejar de resaltar. Así, de seguidas nos referiremos a los requerimientos que deberá cumplir todo aspirante a la obtención del título de capitán.

3.2 Titulación

Los requisitos mínimos –de edad, aptitud física, formación, competencia y exámenes- que debe reunir cualquier aspirante al título de capitán, están establecidos en las Reglas contenidas en el Capítulo II del anexo del Convenio STCW, 1978, y serán expedidos con los criterios que cada Administración juzgue satisfactorios; refrendándolos según los modelos a los que se refiere el numeral 6 de la Regla I/2 del Anexo del Convenio, contenidos en los numerales 1 y 2 de su sección A-I/2.

Es preciso señalar, que el convenio STCW, 1978, hace referencia al término “títulos”, para referirse a todos los documentos oficiales exigidos; abarcando los títulos de competencia, refrendos, títulos de suficiencia y toda prueba documental que demuestre que el aspirante habría cumplido los requisitos del Convenio.

Todos los títulos son muy relevantes, debido a que constituyen la prueba escrita principal que posee cada aspirante –en este caso el capitán- para demostrar que cumple con las normas del Convenio STCW, relativas al nivel de educación y formación marítimas, periodo de embarco, competencia profesional, aptitud física y edad. El convenio ha dispuesto que todo capitán de buques de arqueo bruto inferior a 500 toneladas debe haber cumplido 20 años de edad.

La legislación venezolana ha recogido los requisitos mínimos necesarios para ser capitán, exigidos por el Convenio STCW, 1978. Aquí, el titulo superior otorgado por la Marina Mercante es el de Capitán de Altura, que puede ejercer el mando de buques -de cualquier clase y arqueo- en todos los mares. Los requisitos para optar a este título de la Marina Mercante, son los mismos que exige el Convenio STCW, 1978, para que el “Master” o Capitán pueda optar a su título o “certificate of competency” que lo legitima para comandar un buque de navegación marítima -también en todos los mares- de 3.000 o más toneladas de arqueo bruto. Como dato curioso, este mismo certificado o título de competencia, es el equivalente al Capitán de la Marina Mercante, en España; y al Capitán de Ultramar, en Argentina.

3.3 El Refrendo

Por otra parte, el refrendo al que se refiere el Anexo del Convenio, es un documento expedido a los capitanes y oficiales –bien sea como parte del título o como documento aparte- que demuestra (refrenda) que el título nacional ha sido expedido en conformidad con todos los requisitos del Convenio STCW. Asimismo, el refrendo puede ser expedido por una Administración como reconocimiento oficial de la validez de un título expedido por otra. Este refrendo es indispensable, en virtud que no pocas flotas mercantes cuentan con personal -gente de mar-, que poseen títulos expedidos por Administraciones distintas a la de su bandera.

Todo título expedido y refrendado por la Administración, para capitanes, de conformidad con las disposiciones del capítulo II del Convenio STCW, da derecho a su titular legítimo a prestar servicio en el cargo y a desempeñar las funciones técnicas propias del nivel de responsabilidad especificado. Los capitanes -además de los primeros oficiales de puente, jefes de máquinas y primeros oficiales de máquinas- que soliciten un refrendo de reconocimiento, también deberán demostrar que conocen el derecho marítimo del Estado de abanderamiento que expide el refrendo.

Ahora bien, debido a problemas –que se hicieron bastante comunes- asociados a la posesión de títulos fraudulentos, el Convenio STCW de 2010, en su forma enmendada, ha realizado importantes cambios a la Regla I/2 para dar mayor rigor al proceso de refrendo. Por ello, en la actualidad, se exige que todos los refrendos sean únicamente expedidos por la Administración, una vez que se haya verificado la autenticidad total de los títulos de suficiencia y pruebas documentales; que el aspirante haya satisfecho todos los requisitos; y que posea las normas de competencia para el cargo identificado en el propio refrendo. De igual forma, se ha de verificar la aprobación adecuada del periodo de embarco y del programa de formación equivalentes, además de mantener una base de datos de registro de las titulaciones a la que se accederá por medios electrónicos; todo ello, con el objeto de garantizar que los aspirantes al refrendo cuenten efectivamente con las capacidades técnicas para ejercer el cargo del que se trate.

3.4 Títulos de Suficiencia

Los títulos de suficiencia, son documentos que se expiden a la gente de mar, que sirven para certificar que su titular cumple con las normas de competencia exigidas en determinados cometidos. Son prueba oficial de su competencia técnica. Estos títulos incluyen certificados para el personal que presta servicio a bordo de determinados tipos de buques –como los buques tanque-, así como para aquellos encargados de los cometidos de seguridad, protección y prevención de la contaminación. Certifican así, que el titular satisface las normas de competencia del Convenio STCW en funciones específicas relacionadas con la seguridad y el cuidado de las personas o la carga. Así por ejemplo, a los capitanes de buques tanque se le exigirán los siguientes títulos de suficiencia: formación avanzada para operaciones de carga en petroleros; formación avanzada para operaciones de carga en quimiqueros; y formación avanzada para operaciones de carga en buques tanque para el transporte de gases licuados.

3.5 Las Pruebas Documentales

Aunque suene obvio y hasta redundante, no son más que documentos a los que realmente no se les puede denominar títulos, por cuanto no necesariamente han de ser expedidos o reconocidos por la Administración. No obstante, estos documentos también poseen relevancia para la gente de mar, pues constituyen uno de los métodos aceptados para demostrar que se ha obtenido la suficiencia necesaria en determinadas tareas.

En el caso concreto del capitán, se le exige que posea pruebas documentales que demuestren su competencia técnica en áreas tales como: instrucción básica en seguridad (técnicas de supervivencia personal; prevención y lucha contra incendios; conocimientos básicos de primeros auxilios; seguridad personal y responsabilidades sociales); embarcaciones de supervivencia y botes de rescate; y técnicas avanzadas de lucha contra incendios. Estas pruebas documentales son exigibles a los capitanes de todo tipo de buques. Asimismo, se le exigirá formación a bordo en familiarización básica en aspectos de seguridad; familiarización específica para el buque; y familiarización en aspectos de protección.

Sin embargo, existen otras pruebas documentales exigibles particularmente a capitanes de cierto tipo de buques, como los de pasaje dedicados a viajes internacionales. Así por ejemplo, se le exigirán al capitán de este tipo de buques las siguientes pruebas documentales: formación en control de multitudes; formación en seguridad de los pasajeros, seguridad de la carga e integridad del casco; y formación en gestión de emergencias y comportamiento humano.

3.6 Certificado de Aptitud Física

El Convenio STCW, en su forma enmendada de 2010, estipula las normas mínimas de aptitud física obligatorias para toda la gente de mar –incluido el capitán-, a quien se le exigirá un certificado de aptitud física y médica, que se regirá por los siguientes criterios:

Tener la capacidad física necesaria para cumplir todos los requisitos de instrucción básica.

Demostrar agudeza auditiva y capacidad de expresión para comunicarse eficazmente y detectar cualquier alarma audible.


No padecer ninguna afección, trastorno o discapacidad que le impida el desempeño eficaz, en condiciones de seguridad, de cometidos rutinarios y de emergencia a bordo.


No padecer ninguna afección que pueda ser agravada por el servicio en el mar o incapacitar al marino para el desempeño de tal servicio o poner en peligro la salud y seguridad de otras personas a bordo.


No estar tomando ninguna medicación que tenga efectos secundarios que afecten a la capacidad de juicio, el equilibrio u cualquier otro requisito que impida el desempeño eficaz, en condiciones de seguridad, de cometidos rutinarios y de emergencia a bordo.

Los reconocimientos médicos de la gente de mar deberán ser realizados por facultativos expertos y debidamente cualificados que estén reconocidos por la Administración correspondiente. Todo aquel que satisfaga las reconocimientos médicos recibirá un certificado médico, que deberá ser revalidado al menos cada 2 años, a menos que el titular sea menor de 18 años (nunca podrá ser menor de 16), en cuyo caso la revalidación se hará al año. Quien desee informarse mejor sobre las normas médicas, los procedimientos para el reconocimiento o los requisitos de validación aplicables en cada caso, debe ponerse en contacto con la Administración que le expide el título.

3.7 Requerimientos para la Obtención del Título de Capitán de Altura

Por último, el artículo 254 de la Ley de Marinas y Actividades Conexas, exige que para poder optar a la titulación de Capitán de Altura, se hayan cumplido con los siguientes requerimientos mínimos:

i) Títulos y periodos de embarco previos: haber satisfecho los requisitos aplicables a la titulación de los oficiales inmediatamente inferior, en buques de arqueo bruto igual o superior a 500 toneladas y haber cumplido un periodo de embarco aprobado no inferior a 36 meses, en dicho cargo; sin embargo, la duración de este periodo podría reducirse a 24 meses como mínimo si al menos 12 meses de dicho periodo de embarco lo ha completado como primer oficial de puente.

ii) Educación y formación: haber completado un periodo de educación y formación reconocidas y satisfacer las normas de competencia especificadas en la Sección AII/2 del Código STCW, para los capitanes de buques de arqueo bruto igual o superior a 3.000 toneladas. En Venezuela, la Ley de Marinas y Actividades Conexas, señala que -como parte de su formación náutica- deberán poseer título de educación superior expedido en las universidades de educación superior náutica, inscritas en el Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos, luego de haber cursado sus estudios en la modalidad presencial o a distancia y haber realizado prácticas de navegación supervisadas, por lo menos durante un período de doce (12) meses.

4. EL Desempeño del Trabajo Profesional del Capitán

Entendido el buque como una colonia flotante en la que hacen vida un buen número de personas -que pueden ser parte de su dotación o pueden ser pasajeros-, el rol de capitán en el ejercicio profesional de sus funciones, juega un papel fundamental.

Difícilmente encontraré un mejor ejemplo que el de las funciones del capitán de un buque –con toda la responsabilidad que asume sobre vidas y bienes de tan alto valor – para mostrar la trascendencia que tiene el trabajo profesional, y la forma en que se despliega y madura la personalidad de quien lo realiza y de quienes lo acompañan.

El buen desempeño del trabajo profesional del capitán, lo obliga al desarrollo de las virtudes necesarias para responder a las exigencias del cargo o posición que ocupa, para vencer –si llegara a aparecer en algún momento- la pereza, para acostumbrarse a concentrar su atención, para dar el buen ejemplo, transmitir a los demás que hay que obligarse a obedecer juntos, desarrollar habilidades y para continuar formándose y creciendo profesional y humanamente mientras está a bordo del buque. Todo esto, demuestra lo que señala José Domingo Ray –citando a Cleirac- que decía que el título de capitán era timbre de honor, de experiencia y de buenas costumbres.

Si bien es cierto que hoy en día el capitán del buque ya no es considerado “el Señor después de Dios”, tampoco me atrevería decir, que en algún momento pasará a ser simplemente el mayor de los asalariados del mar. Pues sigue y seguirá contando con facultades y poderes -que no hemos visto en ninguna otra figura jurídica-, de los que no podrá ser despojado, ya que sin ellos no sería posible ser el jefe de la comunidad de personas que hacen vida a bordo del buque mientras se lleva a cabo la aventura marítima.

No nos cabe ninguna duda del profesionalismo de los Capitanes de Altura venezolanos, siempre desempeñando sun funciones en el ejercicio de su trabajo, con muy elevados estándares de capacitación técnica y humana. Vaya a ellos dedicado este breve artículo.

5. Bibliografía

GABALDÓN, José Luis. “Curso de Derecho Marítimo Internacional”. Madrid, 2012.

Convenio Internacional sobre Normas de Formación, Titulación y Guardia para la Gente de Mar, 1978. Edición 2011.

ROMERO, Luis. “Derecho Marítimo”. Córdoba: Ed. Marcos Lerner, 1996.

MALVAGNI, Atilio. “Curso de Derecho de la Navegación”. Buenos Aires, Depalma, 1950.

FOX IGUALT, Christian. De los Sujetos de la Navegación y Comercio Marítimos. En “Estudios de Derecho Marítino”. Santiago de Chile: Editorial Librotecnia, 2004.

ÁLVAREZ LEDO, Tulio. “Derecho Marítimo”. Caracas: Publicaciones UCAB, 2011.

RAY, José Domingo. “Derecho de la Navegación”. Buenos Aires: Ed. Abeledo-Perrot, 1993.

MANDARAKA-SHEPPARD, Aleka. “Modern Maritime Law”. New York: Routledge-Cavendish, 2007.

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